
Por: Francisco Aguirre
Gerente de la Corporación Regional de Desarrollo Productivo
Las emergencias suelen dejar imágenes difíciles de olvidar. Familias que pierden parte de sus pertenencias, caminos y otras infraestructuras dañadas, sectores aislados y comunidades completas intentando recuperar, poco a poco, algo de normalidad.
Eso no tiene experimentando hoy el fuerte el temporal que afectó a nuestra Región de Coquimbo en julio pasado. Pero junto con los daños y las dificultades, también hubo otra realidad que merece ser destacada. La capacidad que tuvo nuestra región para organizarse, colaborar y movilizar ayuda hacia quienes más lo necesitan.
En esos momentos queda claro que la respuesta ante una emergencia no puede depender exclusivamente de una institución. ElEstado tiene un papel fundamental, es cierto, pero la capacidad de reacción aumenta considerablemente cuando existe también un sector privado dispuesto a involucrarse.
Las empresas pueden contribuir con alimentos, maquinaria, transporte, logística, infraestructura, equipos profesionales y muchas otras capacidades que, puestas al servicio de una emergencia, pueden marcar una diferencia importante en terreno. Lo mejor, en tiempos mucho más ágiles.
Desde la Corporación Regional de Desarrollo Productivo asumimos un rol que forma parte de nuestra propia naturaleza institucional, conectar al mundo público con el sector privado. Muchas veces existen empresas que quieren ayudar, pero no necesariamente saben dónde hacerlo, cuáles son las principales necesidades o cómo canalizar adecuadamente sus aportes. Al mismo tiempo, desde las zonas afectadas surgen requerimientos que necesitan respuestas rápidas.
Uno de los ejemplos más importantes de esta colaboración fue el aporte realizado por Walmart Chile, empresa que entregó, a través de nuestra Corporación, 500 cajas de alimentos para apoyar a familias afectadas de las comunas de La Serena y Coquimbo, quienes recibieron una ayuda concreta en un momento en que realmente la necesitaban.
Pero también detrás de ese aporte hay trabajadores, equipos logísticos y organizaciones que permitieron que esos aportes pudieran trasladarse, coordinarse y finalmente llegar a destino.
Ese trabajo muchas veces no aparece en las fotografías, pero es una parte esencial de cualquier respuesta frente a una emergencia.
Lo ocurrido durante julio también nos deja una enseñanza que debemos proyectar más allá de esta contingencia. La colaboración público-privada no debería activarse solamente cuando enfrentamos una catástrofe. Debe ser una relación permanente, construida sobre la confianza, la coordinación y objetivos comunes. Tenemos una región con importantes empresas, emprendedores, universidades, municipios, organizaciones sociales e instituciones públicas. Cada uno posee capacidades distintas. El desafío está en conectarlas y desde la CRDP queremos seguir cumpliendo precisamente ese papel.
Ser un punto de encuentro entre quienes tienen la capacidad y la voluntad de aportar y las necesidades que existen en nuestro territorio. No solamente frente a una emergencia, sino también en iniciativas sociales, productivas y de desarrollo regional.
Por eso, nuestro agradecimiento a Walmart Chile y a cada empresa que estuvo disponible durante estas semanas, a través de diversas instituciones del Estado y municipalidades de la región de Coquimbo. Las emergencias ponen a prueba a las instituciones, pero también muestran el nivel de compromiso que existe dentro de una comunidad.
